La videoconferencia, el Hot Desking y el trabajo ágil no eran más que nuevos y excitantes conceptos hace unos meses, pero en 2020, son parte omnipresente de la vida empresarial. En este sentido, la flexibilidad ha pasado de ser una ventaja a una necesidad. Además, permite maximizar el retorno de la inversión dedicada a la tecnología, las instalaciones y las personas. Por eso desde Vector ITC, grupo tecnológico y digital internacional, destacan 8 ventajas que las empresas deben tener en cuenta para implementar el trabajo en remoto de forma permanente.

 

Este escenario ha cambiado por completo en los últimos meses debido al COVID-19. La crisis sanitaria ha obligado a que empresas que ni siquiera se habían planteado la implementación del teletrabajo, ni a corto ni a largo plazo, se vean obligadas a hacerlo a pesar de que la gran mayoría no estaban preparadas para afrontar esta nueva situación. De hecho, actualmente alrededor del 88% de las empresas españolas están teletrabajando, frente al 4,8% de antes de la crisis que ya teletrabajaba al menos parte de su jornada.

 

Parece claro que esta crisis ha actuado como driver acelerador de procesos ya en marcha, en cuanto a la modificación de los hábitos de trabajo y la digitalización de la operativa de las empresas. Y aunque los beneficios del teletrabajo pueden diferir en función del sector económico o del modelo comercial de la compañía, esta modalidad tiene una serie de ventajas importantes tanto para los empleados como para las empresas y la sociedad, según Vector ITC, entre ellas:

  1. Mayor autonomía. Esta es probablemente la ventaja más obvia. La libertad para que el trabajador pueda organizar sus tareas permitiéndole asumir responsabilidades, tomar decisiones y tener horarios flexibles.
  2. Reducción del estrés. El poder tener control sobre su horario hace que el trabajador se estrese menos, ya que, por ejemplo, si un día necesita hacer o ir a algún sitio puede hacerlo y trabajar más tarde. De hecho, según datos de la compañía, los empleados que trabajan en remoto tienen un 50% menos de desgaste laboral.
  3. Mayor y mejor conciliación familiar. Es una de las principales ventajas para los empleados y responde a una de las demandas más importantes de los profesionales de hoy en día. La dificultad para conciliar la vida laboral y la familiar debido a los horarios de la empresa, desaparece en buena medida al ser el propio trabajador quien decide cuándo y desde dónde cumple sus obligaciones.
  4. Ahorro de costes y tiempo. Llegar al lugar de trabajo puede suponer para el empleado varias horas al día. Al teletrabajar el empleado ahorra ese tiempo pudiendo dedicarlo a otras tareas. Además, también ahorraría en costes de viaje si por ejemplo utiliza el transporte público, o la gasolina si va en coche.
  5. Aumento de la productividad. Un trabajador más feliz y saludable es más productivo. De hecho, según datos de la compañía, los trabajadores son un 13% más productivos que sus compañeros que no teletrabajan. La flexibilidad del teletrabajo hace que los empleados tengan un mayor equilibrio entre su trabajo y su vida personal, y esto aumenta la satisfacción profesional y fomenta la creatividad. Por ejemplo, el 70% de los teletrabajadores se sienten más capacitados para tomar decisiones estratégicas o buscar nuevas oportunidades de negocio, a diferencia del 47% de los que trabajan en una oficina a tiempo completo.
  6. Reducción de las bajas por absentismo laboral en un 60% y mayor compromiso. La flexibilidad horaria reduce considerablemente el absentismo. Esto se debe a que, si lo necesitan, los trabajadores pueden atender otras obligaciones sin tener que ausentarse del trabajo, ya que podrán realizar su trabajo más tarde. A esto se le suma que el trabajador contrae un mayor compromiso con la empresa.
  7. Reducción de los gastos. La empresa puede ahorrar en material de oficina, así como gastos de luz y demás suministros. El teletrabajo supone un ahorro para las empresas de hasta un 30% en costes de infraestructura.
  8. El teletrabajo es mejor para el medio ambiente puesto que no es necesario viajar y esta disminución de los desplazamientos se traduce en una reducción del tráfico y de las emisiones de gases contaminantes.

 

La nueva situación provocará que el teletrabajo se asiente de manera más fácil una vez superada la crisis. De hecho, según los datos entre el 25% y 30% de los trabajadores teletrabajarán, al menos parcialmente, para finales de 2021. Y para 2030 se calcula que la demanda de teletrabajo aumentará en un 30% debido a que la Generación Z ingresará completamente en la fuerza laboral.

 

Es muy probable que gran parte de los cambios ocasionados en las empresas por el COVID-19 se conviertan en estructurales. La cultura de presencialismo que existe en las empresas podría empezar a desdibujarse poco a poco, ya que los responsables están constatando que parte de las tareas también pueden realizarse desde el domicilio con un resultado más o menos similar”, sostiene Rafael Conde del Pozo, Director de Digital & Innovación de Vector ITC.

 

Fuente: rrhh.digital.com

¿Te enfrentas a hacer selección en remoto? Descubre cómo Hiwook puede ayudarte a realizar procesos exitosos a distancia.

Sí, quiero conocer más